Helena Bianco: el puente que no se rompe
Publicado por Gemma el / 0 Commentarios
Ganar un concurso de talentos nacional a los 70 años no es un acto de supervivencia. Es una demostración de vigencia absoluta. Helena Bianco prescindió del recurso fácil de la nostalgia para convencer a la audiencia; bastó esa precisión vocal que, en 1968, situó a Los Mismos en la cima de las listas con una frecuencia inalcanzable para cualquier fenómeno viral contemporáneo.
Su formación técnica germinó entre partituras y pianos de rigor académico en Valladolid. De liderar montajes de gran formato en la Gran Vía a proteger el legado de los pioneros del pop ante la sociedad de artistas, esta figura ha gobernado su carrera con la autonomía de quien comprende que la música constituye un negocio de largo aliento. Aquella cinta amarilla en el roble que marcó una época ha dado paso a una madurez sin concesiones.
Conversamos a fondo con la artista durante las sesiones de Gold Label Music. Exploramos su transición hacia la profundidad serena de su reciente Renazco en mí, obra donde la experiencia se impone como un valor de mercado que la industria actual suele ignorar.
¿En qué momento decidimos que la relevancia de una carrera tiene fecha de caducidad si el talento se mantiene intacto ante el cambio de siglo?
